
Hoy mi mamá apareció con un cartón amarillento por la humedad, a la que aparentaba haber estado expuesto por décadas.Podían apreciarse en él algunos rastros del "celeste cielo" que había sido su color original y una especie de grilla impresa en negro, además de letras. Lo abrí... mejor dicho lo despegué (ya que estaba doblado en dos y ambas caras se habían adherido): Era mi boletín de calificaciones del 4° año de secundaria!!!Empecé a descifrar lo que se alcanzaba a leer de lo poco que quedaba de tinta impresa en él, recordando cosas que ya había olvidado (por ejemplo que mi división era 4° "B" y que tenía una materia llamada "Educación para la Salud"), hasta que de repente vi un espacio vacio en donde tendría que haber estado la calificación final de la materia "Lengua Extranjera"(Inglés, para ser más específicos). Mi mirada sola se redireccionó hacia donde estaba la nota del primer semestre deEducación Física, tenía un seis, lo que significaba que había desaprobado la primer parte del año...
Todo esto me remontó al pasado...
Me acuerdo del profesor de Educación Física, era un viejo verde!!! Llegaba a la clase, tiraba una pelota, "vamos a hacer Voley" decía, apoyaba el culo en un pedazo de escombro que había en un costado de la cancha, cruzaba los brazos y ahí se quedaba hasta que terminaba la hora. Eso era lo que yo había apreciado las pocas veces que había ido a la clase, y además que había llegado a horario! quizás por esto es que el viejo me rompía las pelotas (gran parte de mis inasistencias eran por su clase): o me quedaba dormido en casa y faltaba, o directamente no iba y me quedaba escuchando música. También había estratos intermedios en los que mi consciencia, o mi mamá, me decían "andá, vas a quedarte libre por faltas", y terminaba apareciendo cuando la clase ya llevaba media hora de haber empezado. Otro factor importante es que odio hacer deporte, veo una pelota y huyo despavorido, temiendo que me ensucie la ropa o medoble los dedos (todos tenemos nuestro lado delicadito).
Soy creyente de que los profesores de Gimnasia, Plástica y Música son tipos apasionados por su profesión, muy románticos en su quehacer diario y creyentes de que quien NO se desempeña en lo que ellos predican de un modo satisfactorio, es infrahumano o algo similar. La cuestión es que para el profesor de Gym, yo era lo que Judas es para el Catolicismo.
Ya me había advertido "Te voy a desaprobar! vas a venir a rendirla en febrero y si no te ponés las pilas no vas a terminar la Secundaria!", justo unos días antes de que apareciera a la firma aquel flamante Boletín de Calificaciones color celeste cielo con un seis que daba fe de la sentencia de muerte que me habían dictado...
Lo tomé con soda, me dije: "si me voy a llevar educación Física, me llevo alguna otra más, una facil...INGLÉS". No es para desmerecer la lengua yanky, ni a los que lo estudian, menos aún a los que les cuesta, pero la verdad es que el programa de 4° año en aquella época no escapaba de "I will", "Can i ask", "On top of" o "Under that...". Era cuestión de dedicarle horas "culo/silla", pero en ese entonces yo tenía unos discos que escuchar y disfutar, y era tiempo lo quenecesitaba: chau Inglés, hola Queen!
Se acercaba fin de año, remera, solcito, mochila sin útiles, retiradas antes del mediodía...Una de esas últimas mañanas nos llama la preceptora de a uno para darnos el Boletín con las calificaciones, y avisar además quienes iban al PERESE (PEríodo de REvisión, Síntesis y Evaluación) que eran tres semanas de clases extra para los que habían desaprobado alguna materia (yo generalmente salvaba el año en esas semanitas, je!). El nombre "PERESE" había generado un revuelo a nivel padres y profesores: los primeros se quejaban porque los últimos se reían al desaprobar a sus hijos, haciendo el juego de palabras "y vos...'PERESISTE'!!!".
A los pocos años lo cambiaron por "PEC" (¿¿¿???).
Al recibir mi Boletín, para sorpresa mía ví un siete en la calificación final de Gym. Al mismo tiempo que pensaba "viejo puto,me aprobó para no venir en febrero", la preceptora me decía: "Juan, te llevaste Inglés al PERESE..."
Quizás era 4° año la única posibilidad que me iba a dar la secundaria para terminar un año sin llevarme materias, pero no me había interesado aceptarla, por el contrario, una vez más participé activamente de las tres semanas de recuperación de diciembre, pero esta vez, y para mi sorpresa, desaprobé nuevamente Inglés recibiendo esta vez boleto gratis para febrero (mierda!). Núnca me había llevado una materia hasta esa instancia. Para mi las mesas de examen de febrero eran para los vagos que ya desde la adolescencia se podía apreciar que no iban a llegar a ninguna parte, y para las pendejas tontas sobreprotegidas por madres idiotas que pensaban que sus nenas habían desaprobado porque la profesora daba mal la materia o porque "es preferible que desde ahora se acostumbren a rendir examenes, porque en la Universidad lo van a hacer, y si aprueban todo sin rendir oral ahora, seguro que van a fracasar en la facultad!" (NO SEÑORA! SU HIJA ES BURRA!!!).
Me dije: "no voy a ir a febrero, prefiero sacar la materia escondidito en julio y que nadie se percate de que me la llevé). Y así empecé a gozar de mis vacaciones (no) BIEN GANADAS.
Un día apareció mi viejo (como para condimentar las cosas) a romper las pelotas:
Pablo: "Cuándo tenés mesa?"
Yo: "Me voy a presentar en Julio, papá..."
Pablo: "pero no tenés mesa para rendir ahora en febrero???"
Yo: "Y si sabés, para qué preguntás???"
Pablo: "Y por qué vas a dejar pasar una fecha?" (pregunta incisiva)
Yo: "OK, rindo en febrero" (no me dió para decirle que me daba vergüenza ir y que prefería además disfrutas las vacaciones)
Pablo: "y cómo venís preparando la materia?" (sabía que no estaba estudiando un carajo)
Yo: "voy a aprobar Pablo, vos Don´t Worry!!! (respuesta comprometedora)
Pablo: "Si... Don´t Worry te voy a dar"(eso quiere decir: "la que te espera todo el año si no sacás la materia")
Yo: "Voy a empezar a estudiar el lunes anterior al del examen, con eso es suficiente." (eso era cierto y era lo que iba a hacer).
ESTO FUE A PRINCIPIOS DE ENERO 04'
Pasaron los días...
Inglés se rendía el día Lunes 24 de febrero, yo iba a empezar a estudiar una semana antes, el lunes 17. El domingo 16 me invitaron al río a pasar el día, y como era víspera de mi retorno a los libros, accedí gustoso.
Cuando llegué esa noche a casa, mi mamá me preguntó cuándo rendía, a lo que respondí "la próxima semana, mami!"; "¿seguro?" retrucó mi vieja, sembrando en mi la semilla de la duda...
Acudí a un calendario que había a mano y me pegué la amargura más grande del verano: por alguna causa me había confundido con los cálculos y el examen era al día siguiente.
Leí algo intentando que me vieran estudiando para poder así justificarme frente el cero que me iban a poner como producto de la violada que me iba a dar la de Inglés... me sentía como Diego Torres gritando "GUARDIAAAAAA...!!!"
Esa mañana me levanté en plan de ganador, saludé a mis viejos con una sonrisa, desayuné, y me despedí con la popular frase de Alejandro Magno (la que dice en los atados de Marlboro) "veni, vidi, vinci" chau papis!!! (aclaro que no fumo).
Me subí al colectivo y ya pensaba en la que me esperaba, más después del teatro de "tengo todo bajo control". Mis viejos me iban a crucificar.
Llegué a la escuela, y como si todo ya no fuera demasiado malo, ahí estaba ella en la puerta: Deby (el cariñoso de "Débora").
La miré (no me quedó otra, tapaba toda la entrada), me miró (abrió los ojos grandes), nos miramos...ella sonrió como si hubiera visto un show de steeptease a mis espaldas. Yo sonreí como diciendo " y si, yo también ando por estos lados en estas fechas". Por dentro me comía la rabia de ver su sonrisita alegre, felíz de verme fracasar a la par de ella, juntitos rindiendo esa materia por demás boluda: ella por dura, yo por pelotudo. La relación con Deby era mala. Yo no me vinculaba con mi curso, llegaba a clases sin saludar y era el primero en irme, siempre fuí medio antisocial, pero antes que pudiera intentar sociabilizar con esa Troupé, a Deby ya le había caído mal mi persona y se había ocupado de que mis demás compañeros me odiaran, antes de que lo hiciera yo. Cómo hizo? no sé, ni me importa, nunca me preocupó la aceptación de los adolescentes, menos en mi adolescencia. Por ahí nos bardeábamos con Deby (siempre por ignición de ella, aclaro), así que se puede decir que era MI ENEMIGA!
SU apocope no guardaba relación alguna con su graaaaan tamaño: era gigante, alta como yo (y yo soy alto eh!), regordeta y con cara de hija de puta. Además dicen que era medio trola, pero nunca me interesó meterme en esos temas, tenía códigos.
Me habló, "hola" dijo y me dió su beso de la muerte, en la mejilla.
Deby: "Estudiaste?" (con cara de "ojalá te vaya ma-al")
Yo: "algo..." (con cara de "qué te importa?")
Deby: "yo estudié todo el verano!" (con cara de "me va a ir bie-én)
YO: "sisi... está fácil!" (ya me había apostado el culo en casa, por lo menos que ella también me viera con aires de winner).
Hasta que fue la mesa (es decir unos 45') ella me estuvo haciendo un show de alardes acerca de los libros que había leído, las horas de profesor particular a las que había asistido y bla, bla, bla...Por mi parte yo seguía sin entender cómo carajo se me había pasado la semana en que debía estudiar sin siquiera haberme dado cuenta!
Salió la profesora de Inglés, la Sra... no me acuerdo, lo que si puedo decir es que era famosa por sus grandes melones (yo me divertía cuando escribía en el pizarrón y borraba lo anterior sin querer al apoyar sus tetas en él), llamó a todos los que debíamos su materia y comenzó el principio del fin...
Es curioso cuán grande era mi ensimismamiento que ahí ví por primera vez a varias personas: una chica que se parecía a Rem, el de Rem y Stimpy y otra que tenía cara de estatua de la Isla de Pascua. Además de un muchacho gay que tenía un ex llamado "Pehuén" y un par de vagos que ví solamente ese día.
Me entregaron el examen: Si hubiese sido en arameo hubiera entendido más, hice lo que pude pero la verdad me fue como el "ass".
salí a esperar el resultado. Me senté en el suelo, justo entre la puerta de la sala de violación y la preceptoría, donde todo esto había empezado. Al rato Deby se instaló al lado mío como un perrito mojado, se quedó parada con los brazos cruzados y expresión de "fue sin vaselina".
La espera fue larga y no recuerdo haber cruzado palabras con ella, pero su expresión me dejaba ver que por lo menos ninguno de los dos iba a sobrevivir. Su sonrisita de yegua se había borrado y juntos empezamos a pensar en las fechas para rendir en julio.
Las profes de Inglés, por su parte, empezaron a salir, pero no a dar las notas, sino a buscar termos con café y masas finas a la cocina ¡se pusieron a hacer un té social en el aula las muy turras!Cuchicheaban y se reían como pendejas adolescentes: "ay! que mi marido...", "que mi nena...", "glá (de Gladys), traé mas masitas", "mmmm! qué rica torta! " y así... Hasta que se dignaron a corregir los exámenes...
Comenzaron a salir las 'teachers' para dar los veredictos finales a sus respectivos alumnos. y Lady Melones no figuraba. Hasta que salió...Se acercó hasta donde estabamos nosotros, pero no me había visto (yo seguía sentado en el suelo) y expetó: "Débora, qué pasó?, te equivocaste en cosas taan básicas...""un tres te tuve que poner corazón" " pero te faltó poquito!" (la profesora le ponía cara de "fue tu culpa, me defraudaste pero te perdono").
Deby hasta el segundo antes de que 'Bubys' saliera del aula, había estado comentando con "cara de Rem" acerca de que quizás no le había ido tan mal, porque... sarasa, montones de cosas que me hacían ver lo en bolas que había ido al examen. Pero bueno, ya ella sabía que tenía un "seguí participando" en el Boletín, y ahora faltaba yo. Quedé helado por la que se me venía encima! "si ella se sacó un tres, yo me voy a tener que quedar barriendo el piso para compensar el -2 que debo haber clavado" pensaba. Los ojos llorosos de Deby dieron el silencio perfecto para preguntar qué había sido de mi, ¿tan mala nota saqué que ni me tiene en cuenta? me preguntaba. Y me lancé al desastre, pero cómodo desde mi posición en el suelo:
Yo:"profesora, y yo qué saqué?"
Sra. melones: " a vos Juan Pablo... tomá tu Boletín, sacaste un cuatro, pero arañando aprobaste eh!"
Deby: "un cuatro sacó?" sus ojos brillaron cubiertos en lágrimas, agarró su Boletín y se fue"
Yo: "chau Débora!" le grité desde el pasillo.
La profesora se metió en su aula-salón de té y yo me deslicé por el piso hasta sentir el zócalo golpeando mi nuca, quedando desparramado como charco.
Cuando volví a casa, con toda la espalda sucia por el polvo del suelo de la escuela, mi viejo se me vino al humo a preguntarme qué onda con el examen. Le mostré orgulloso mi nota! Después le tuve que explicar que un cuatro era un aprobado en febrero, con lo que el color de sus ojos dejó de ser rojo para volver a la normalidad. Mi mamá se me acercó y me dijo que tenía suerte, porque ella sabía que yo no había estudiado un carajo, y estaba segura que si había aprobado, fue justamentede suerte. Me dijo que le cuente, le prometí que algún día y le di el boletín. ella lo guardó y allí quedó por siete años, expuesto a la humedad que se juntaen el bajomesada de casa.
Ahora le voy a avisar que puede enterarse de todo en mi blog, jajaja!
Y de Deby, no sé mucho. Tengo entendido que estudia para Contador Público, pero que dedica mucho tiempo a la política universitaria. Que se presentó para presidenta del Centro de Estudiantes y le fue mal. Quizás le faltó un punto para ganar, como aquella vez en el examen de febrero! TURRA!!!